miércoles, 23 de mayo de 2018

Teyo Orellana y el desarrollo del concepto del cuerpo femenino con figuras voluptuosas


En su más reciente muestra, el fotógrafo plantea el concepto de belleza femenina, la represión, el deseo implícito de no ser obesa y la vanidad, por medio de imágenes simbólicas con el objetivo de combatir los estereotipos que tanto daño causan a la sociedad.

Conversamos en exclusiva con este fotógrafo de El Salvador sobre su trabajo y lo compartimos contigo hoy.

¿Qué le motivó a esta realizar esta sesión de fotos?

A través de muchos años he venido estudiando las diferentes problemáticas sociales y psicológicas a las cuales se enfrenta la mujer de talla grande, lo que he plasmado en mi fotografía.

Mi primera serie de llamó: "American Beauty", luego hice otra llamada: "Liberando" y mi más reciente trabajo, que lancé el pasado 5 de mayo, se titula: "Stereotypes Contritum" (Estereotipos rotos).

Con esta serie abordo la temática de la belleza del cuerpo  de la mujer gruesa, cuestionando prejuicios sociales y conflictos psicológicos a los que se enfrenta a diario la mujer, los cuales representó simbólicamente con elementos como: la cinta métrica, las cadenas, el corsé, máscaras, bodegones de comida, entre otros.



 ¿Qué le impulsó a adentrarse en esta causa?

He conocido de cerca estos problemas y conflictos que enfrenta la mujer de talla grande. Tuve una relación sentimental con una mujer gruesa, ella se sentía insegura por su imagen y me cuestionaba el porqué yo solo fotografiaba a mujeres delgadas. Con los años nos separamos por diversas razones. Para esa fecha, decidí experimentar en hacer fotos con modelos de talla grande para plasmar esos conflictos que viví y que me daban vuelta en la cabeza. Quise trasmitir la belleza de una mujer con una figura gruesa. Tiempo después, trabajé como editor de fotografía de una revista de moda y belleza salvadoreña. Esto me sirvió como una especie de estudio de cómo la sociedad ve y percibe la mujer, de lo que espera de su imagen.

En esta sociedad, la mujer para poder ser aceptada debe tener unas medidas  determinadas 90- 60- 90 o con extrema delgadez, si no es marginada. La mujer se somete a la búsqueda de una belleza irreal a través de la cirugía, dietas extremas, presión psicológica, entre otros conflictos.

Incluso vi un caso en esta misma revista en la que trabajé que le quitaron la jefatura a una mujer solo por ser de talla grande y se la dieron a una mujer más joven y con una figura estándar.

Es lamentable que en la actualidad se menosprecie la inteligencia y preparación académica de una mujer, solo por tener sobre peso.
  

¿Cuál ha sido el impacto que su trabajo ha tenido?

En El Salvador he sido el único fotógrafo artístico que me he atrevido a hacer desnudos con mujeres de talla grande hasta la fecha.

En el inicio de mi carrera artística a finales de los 90, empecé trabajando el desnudo clásico, con modelos delgadas y dentro de los cánones de belleza establecidos por la sociedad, pero el 2003, le doy un giro a mi propuesta y empiezo hacer desnudos con mujeres de talla grande.  En un primer momento mis fotos no fueron aceptadas por el círculo de amigos artistas, pero a medida que mis fotografías fueron quedando en primeros lugares de concursos de arte regionales como por ejemplo: JUANNIO, Concurso-subasta de arte latinoamericano y en la Bienal Centroamericana de Arte Visuales, entonces el gremio artístico fue aceptando mi propuesta fotográfica. 

  
¿Quién es la modelo que en esta ocasión trabajó con usted?

Ella se llama Damari Marroquín, no es una modelo profesional, ella es mujer salvadoreña, que se dedica a su casa y a cuidar a sus tres hijos. Damari ha sido mi modelo por más de 10 años. En 15 años que tengo de hacer este tipo de fotos solo he trabajado con ella y con otras tres mujeres más.

Damari siempre ha sido de talla grande e incluso cuando la conocí tenía conflictos con su imagen y su autoestima, pero con el paso del tiempo, de ir trabajando diferentes series de fotos, ella me comentó que su autoestima fue mejorando y se fue aceptando y sintiéndose más bonita y bien con ella misma. Yo lo noté en las sesiones de fotos que ella dejo de ser una mujer tímida y se mostraba más segura ante las cámaras.



¿Qué proyectos tiene a futuro?

Seguir trabajando en esta misma línea, pero con un mensaje más fuerte y más crítico de los estereotipos de belleza con los que tiene que lidiar la mujer en la actualidad.

Ya estoy trabajando en un proyecto fotográfico en el que incluyo a mujeres y hombres de talla grande. Porque creo que los hombres también sufren discriminación y marginación por ser de tallas grandes.



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