viernes, 20 de diciembre de 2013

Modelo Tyra Banks busca cambiar el concepto “talla grande” por “ferozmente real”




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Publicado por Denisse Charpentier

En la actualidad, el mundo de las pasarelas no sólo está formado por las tradicionales modelos delgadas que no pesan más de 50 kilos, pues existe otro grupo conocido como “tallas grandes” al que pertenecen las chicas más curvilíneas cuya talla es alrededor de 44.
Aunque la mayoría de estas últimas lucen cuerpos esculturales y acordes a su estatura, se les conoce como “plus size”, porque sus figuras son más macizas que las de una maniquí flaca.
En este contexto, la famosa modelo Tyra Banks dijo que las etiquetas que clasifican a las mujeres en grupos son perjudiciales.
“No me gusta la etiqueta ‘talla grande’, yo lo llamo ‘ferozmente real’ (…) No quiero usar el término ‘talla grande’ porque, para mí, ¿qué diablos es eso? Simplemente no tiene una connotación positiva en sí. Tiendo a no usarlo”, explicó a Huffington Post.
De hecho, en 2008, Tyra llamó “ferozmente real” a Whitney Thompson, la primera modelo plus size que ganó su programa “America’s Next Top Model”. Dos años más tarde, Tyra lanzó el certamen “Ferozmente Real Model Search”, dirigido a adolescentes de talla grande.
Tyra cree que el modelaje debería mostrar diversos tipos de cuerpo. “Sólo tenemos que asegurarnos que no sea una tendencia y que se trate de algo que es normal, porque esto viene en olas, y sería bueno que se convirtiera en constante”, expresó.
Banks agrega que la clave es dejar de compararse con otras mujeres, especialmente las que aparecen en televisión, y encontrar maneras positivas para describir los grandes atributos propios.
“No todo el mundo puede verse como Kate Upton”, dice Tyra, añadiendo que así como Upton tiene muchas curvas, hay muchas que son súper delgadas.
Por ello, la también conductora de televisión comenzó a liderar una campaña llamada Special K, la que busca que las mujeres dejen de referirse a sus cuerpos en términos despectivos (tales como “qué gorda me veo”) y promover una imagen positiva sobre su anatomía.
Recordemos que una encuesta de la tienda minorista Sosi.com, mostró que las mujeres de talla 44 hacia arriba prefieren ser llamadas “curvy” (curvilínea), en lugar de “talla grande” o “rellenitas”.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Modelos discapacitados, ni víctimas, ni débiles

Fuente: Emol.com

Son bellos y sobre todo, determinados. A varias personas en distintos puntos del mundo no les importó tener un brazo amputado o incluso las dos piernas, a la hora de posar ante la cámara; se convirtieron en modelos profesionales y hoy deslumbraban en revistas y pasarelas. “Estaba harto de que la gente en silla de ruedas o con amputaciones recibiera la cobertura equivocada en los medios”, dijo Jack Eyers, uno de sus máximos exponentes.

 Kelly Knox quiere abrir un camino para las gente considerada discapacitada, en el mundo de la moda.

Kelly Knox quiere abrir un camino para las gente considerada discapacitada, en el mundo de la moda.

Twitter Kelly Knox

Jack Eyers es personal trainer, connotado nadador y modelo.
Shaholly Ayers quiere difundir la idea de que la belleza no se ajusta a un solo molde.
“La discapacidad es casi invisible en la industria de la moda y la belleza, y eso es muy frustrante”, dice Kelly Knox. A sus 29 años, esta rubia ha pasado a conformar el selecto grupo de modelos que acaparan la admiración de quienes insisten en creer que una amputación o invalidez, es sinónimo de una vida de limitaciones.

Se necesita mucha fuerza de voluntad, sin duda. Y eso queda demostrado en las historias de varios modelos, como en la de Knox, quien nació sin su antebrazo izquierdo. La mujer, después de haber ganado el programa “Britain's Missing Top Model” (una versión del programa de Tyra Banks, pero dedicada exclusivamente con alguna discapacidad), vio hecho realidad su sueño de convertirse en maniquí, obteniendo una sesión de fotos con un renombrado gráfico de moda inglés, una aparición en la revista Marie Claire y la oportunidad de ingresar a una agencia de modelos, la que poco después quebró.

Cinco años pasaron después de ese tropiezo, pero hoy, tras insistir en una industria que pareciera estar a disposición para un cierto tipo de figuras, asegura estar viviendo la mejor época de su carrera en el modelaje, con apariciones en el extranjero y en la televisión, y de la mano de una importante marca de productos de belleza.

 “(La empresa) hizo un video de mí con imágenes mías modelando, y con un texto que decía ‘la mujer más hermosa después de Venus (…) No podía creer que dijeran todas esas cosas maravillosas de mí. Mis ojos se llenaron de lágrimas”, aseguró Knox al Daily Mail en diciembre, a propósito de la celebración del Día Internacional de la Discapacidad.

La rubia destacó que la apuesta que han hecho por ella, respaldando su carrera de modelaje, es un “mensaje” para otras compañías de productos de belleza y revistas, y que puede abrir nuevos caminos en la industria de la moda.

 “Aun queda un largo camino por recorrer (…) Pero creo en mí y en el mensaje que hay detrás de mi trabajo y estoy determinada a hacer cambios en la industria”, comentó, agregando que está determinada a enseñarles a las jóvenes con discapacidades a pensar de manera positiva, a “aumentar su autoestima y confianza (…) que sepan que son hermosas y que las diferencias son algo de lo que deben estar orgullosas”.

Knox es respaldada por “Models of Diversity”, una organización que busca precisamente exigir a las revistas y pasarelas a incluir en sus ediciones y shows a hombres y mujeres de toda raza, tamaño y figuras. Y aquí también participa Jack Eyers.

Este hombre de escultural cuerpo, nació con deficiencia femoral focal proximal, una anomalía que afecta la pelvis y el fémur, y que le provocó poca movilidad y un insufrible dolor en su pierna derecha. Por esto, a los 16 años tomó la dura decisión de someterse a una amputación.

Sin embargo, lejos de restringir sus posibilidades, Eyers comenzó a jugar rugby y hasta se convirtió en un destacado nadador en las competencias de su ciudad. Asimismo, se preparó para trabajar como personal trainer “para ayudar a otras personas a alcanzar sus metas y ser positivos y con confianza”, aseguró al sitio “Disability Horizons”. 

“Estaba harto de que la gente en silla de ruedas o con amputaciones recibiera la cobertura equivocada en los medios. Palabras como discapacitado, minusválido, inválido, lisiado, vulnerable, víctima y desvalido me frustraban. Incluso los villanos en las películas tenían algún tipo de discapacidad o desfiguración, creando una imagen negativa. Esto tenía que parar”,comentó.

Para Eyers, la propaganda de los Paralímpicos de Londres 2012, que presentó a los deportistas como “super humanos”, inspiró el que se convirtiera en un modelo fitness, con la intención de mostrarle a otras personas con miembros amputados que están lejos de ser víctimas por ser diferentes. 

Bellezas que inspiran

Otra deportista, Aimee Mullins, es una destacada modelo y actriz conocida como “la mujer con los 12 pares de piernas”, luego de que bromeara en una conferencia con que tenía esa cantidad de piezas ortopédicas. «Pamela Anderson tiene más prótesis que yo y nadie la llama minusválida», dijo irónicamente, una vez a la prensa.

Mullins, musa inspiradora del fallecido diseñador de moda Alexander McQueen, nació sin el peroné de sus dos piernas, y apenas cumplía un año, cuando los médicos decidieron que lo mejor era amputarlas de la rodilla para abajo.

Y aunque debió crecer acostumbrándose a unas prótesis de madera, nada le impidió que en su niñez nadara, corriera y hasta esquiara con sus compañeros.

Aunque Mullins obtuvo un importante puesto como analista de inteligencia en el Pentágono, lo suyo era el deporte, así que no dudó en trabajar con uno de los más importantes entrenadores de atletismo de Estados Unidos, con el que logró romper récords mundiales sobre sus dos prótesis, en los Paralímpicos de Atlanta, el año 1996.

“Nunca he querido ser la representante de una incapacidad. Solo soy un ser humano con una historia, como todo el mundo (…) Tengo miedos y está bien tenerlos, pueden ser una gran motivación. Siempre y cuando no te atrapen", comentó la esbelta medallista, quien volvió a deslumbrar a la gente, cuando caminó por la pasarela sobre dos prótesis talladas en madera, creadas por McQueen. “Ese hombre era mucho más que moda. Me gustaba su idea de unir fuerza y vulnerabilidad; de presentar a una mujer fuerte que no se siente amenazada por su lado más débil”, aseguró.

A Mullins, Eyers y Knox se le unen la bella Debbie Van Der PuttenRebekah Marine y Shaholly Ayers, esta última, modelo y actriz, que nació sin su brazo derecho, logró ser contratada por la misma agencia de modelos que en el pasado, le dijo que nadie la iba a querer fotografiar por ser diferente.
Hoy, siendo una reconocida maniquí, asegura que nunca ha buscado la fama ni el dinero. “Se trata de demostrar que la belleza no está limitada a un molde a un aspecto específico”, aseguró a “Models of Diversity”.

domingo, 15 de diciembre de 2013

La 'talla grande' ya no es la excepción


Se impone la realidad. Y las marcas de gran distribución se han dado cuenta de que el negocio pasa por ampliar su tallaje

Campaña Violeta
Imagen de la campaña de lanzamiento de Violeta by Mango.
Foto: Mango
Quieren que en el 2019 las ventas se hayan duplicado, y para ello están ampliando su público creando  varias líneas. En pocos meses, han lanzado una gama de lencería, una sección infantil, otra de ropa deportiva y, ahora, acaban de crear Violeta by Mango, una colección cuyo objetivo “es vestir a un público joven de la talla 40 hasta la 52 con prendas confeccionadas para ser confortables, femeninas y actuales.”, según declara la compañía en su nota de prensa.
Las críticas no se han hecho esperar. Pocas horas después de hacer público el nuevo lanzamiento, se creaba una petición en change.org para pedir la retirada de la campaña, que retrata a la modelo Robin Lawley de espaldas luciendo un ajustado vestido negro. Pero el problema no es la imagen, sino su mensaje: ¿la talla 40 es una talla grande? La marca nunca ha mencionado que esta colección vaya exclusivamente enfocada a este tipo de público, aunque su lema (Me queda bien y me gusta) y, sobre todo, el amplio rango de tallas que ofrece la posicionen rápidamente en la mente del público como una línea de tallas grandes. Quizá, lo que estén buscando sea el efecto contrario: normalizar la situación incluyendo prendas de todos los tamaños en la misma línea. Mango aún no se ha pronunciado al respecto.
Lo cierto es las firmas de gran distribución se están empezando a dar cuenta de que su clientela potencial debería ser más real de lo que lo ha sido estos últimos años. La publicación económica Business Insider señalaba, precisamente, que el éxito de Mango en USA se consolidaría definitivamente gracias a este lanzamiento, puesto que la mayoría de su público objetivo no se ajustaba a los cánones del tallaje "oficial”. Otras marcas masivas hace tiempo que se embarcaron en este negocio: Forever 21 creó su línea en 2009, Asos hizo lo propio cuando abrió la sección Curve un año despúes y H&M acaba de lanzar un espacio online para su gama de tallas grandes en algunos países. "Creemos que, a corto plazo, estas tallas serán más demandadas que las comunes“, contaba recientemente la portavoz de la firma Modcloth al Wall Street Journal.
En ocho meses, este sector ya representa un 8% de la facturación total de la marca. Según la consultora de tendencias WGSN, el negocio de las tallas grandes representa un quinto del total de la moda femenina. Algo falla en la categoría de la normalidad cuando tantos millones de mujeres no se ajustan a sus características.
Milk Management
La lista de Milk Management está compuesta por modelos que trascienden los estereotipos
Foto: Milk Management
Las marcas que pueden costearse la fabricación a gran escala y se resisten a ampliar su tallaje reciben la presión de muchas de esas consumidoras potenciales que no encuentran alternativas en sus espacios. Las que rechazan públicamente el modelo, se ven sometidas a la polémica instantánea. Eso fue lo que le ocurrió a Abercrombie & Fitch el pasado verano, cuando su director, Mike Jeffries, soltó su enésima perla: a la pregunta de por qué su tallaje era tan limitado, respondió que su marca iba dirigida a "los chicos cool“. Seis meses después, la empresa acaba de anunciar una nueva política más abierta en la que se ampliarán colores, tallas y modelos. Entre medias, miles de denuncias públicas y una campaña protagonizada por la bloguera Jes M. Baker, que reproducía la publicidad de la enseña americana bajo el título "Attractive and Fat“.
Fat and attractive
La blogger Jes M. Baker parodió las campañas de Abercrombie&Fitch como protesta ante su política.
Foto: The Militant Baker
En el plano mediático, han surgido iniciativas como la asociación inglesa All Walks Beyond the Catwalk, que apuesta por la diversidad en pasarelas y campañas, los premios Body Confidence, que homenajean a las marcas que promueven la no discriminación o agencias de modelos como Milk Management, que se enorgullece de contar con maniquís ajenos a cualquier tipo de canon establecido. A ella pertenece, precisamente, Robin Lawley, la imagen de Violeta by Mango, una modelo que poco a poco está alcanzado las cotas de celebridad de cualquier topmodel: ha protagonizado campañas para Ralph Lauren, la firma de lencería Chantelle y aparece, junto a Tara Lynn y Cristal Renn, en aquella portada de Vogue Italia de junio de 2011 dedicada a las mujeres reales.
Robin Lawley
La modelo Robin Lawley ha sido imagen de numerosas firmas no especializadas en tallas grandes.
Foto: ordon Press
"Lo que todos buscamos en este negocio es que se nos trate como al resto“, declaraba la diseñadora Eden Miller durante la pasada semana de la moda de Nueva York. Su marca, Cabiria, es la primera en mostrar una colección de tallas grandes dentro del calendario oficial. Lo que busca no es que el público alabe la iniciativa, sino "que se escriban buenas o malas críticas, como ocurre con las demás marcas“. De lo que se trata, al fin y al cabo, es de dejar de etiquetar la diversidad con nombres especiales y eufemismos, o de comunicarla como si fuera una excepción. Las cifras demuestran que no lo es y que quizá, eso que calificamos como estándar sea en realidad más minoritario de lo que creemos.
Cabiria
Una de las modelos durante el desfile de Cabiria en la semana de la moda de Nueva York.
Foto: Cordon Press

 

Vestidos para todos los gustos y en tallas grandes


Lo importante es saber lucir la figura y no mostrar lo que no se debe. // COLPRENSA

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Por eso, Kelinda, una de las destacadas marcas de vestidos de baño, lanzó una colección para que las mujeres de tallas grandes, que tienen un cuerpo muy latino o un busto bastante grande, puedan disfrutar de las vacaciones y lucir a la moda. 
Lo usual para ellas, era que no lucieran un vestido de baño o sólo trajes tradicionales y en colores oscuros. 
Por eso, Kelinda lanza una colección para mujeres reales, en donde se une la moda, las nuevastendencias, con la tecnología, gracias a los tejidos inteligentes que suelen ofrecer beneficios como control y el moldeo del cuerpo. 
Gracias a esto, para estas tallas llegan los vestidos de baño en todos los colores, con los estampados del momento, junto a las nuevas tendencias donde la pedrería, los herrajes y hasta las plumas, hacen su aparición. 
Para ello, Kelinda se ha concentrado en utilizar la tecnología para el control en la zona delestómago y los laterales, con tiras anchas que ayudan a soportar mejor la parte del busto y hay escotes que permiten resaltarlo o disimularlo, según el gusto de la mujer. 
“La clave está a la hora de elegir un vestido, en conocer su cuerpo, saber qué quiere lucir, y qué desea ocultar”, afirmó Vanesa Lara, jefe de diseño de Kelinda. 
La propuesta es variada, pensando en cuerpos estilo triángulo, con caderas grandes y busto pequeño, así como manzana, que es más redonda en el centro o el triángulo invertido, busto grande y cadera pequeña. 
De hecho, van más allá y lanzan la invitación para que también usen bikinis, con todo tipo deaccesorios para pasar unas vacaciones inolvidables, donde más de una mirada, en la playa o piscina, se robarán.
 

Soy lo que soy

Fuente: http://www.pagina12.com.ar

Serás lo que debas ser, menos gorda. Ese pareciera ser el mandatomoderno, que impone diversidad de posibilidades a las mujeres, aunque siempre les exija delgadez. El Observatorio de la Discriminación en Radio y TV advirtió por conductas estigmatizantes al programa Cuestión de peso, al tiempo que en la Argentina y en el mundo nace una nueva militancia contra la gordofobia, reivindicando esos cuerpos desde la belleza y el goce.






 Por Luciana Peker
“Yo soy yo. Y no quiero caber en tu norma. Mi última venganza es ser feliz”, lanza irreverentemente optimista el blog LaDobleEfe. El sitio de filosofía feminista no sólo critica el modelo único de belleza. Va por más. Defiende el espacio más deslegitimado para una mujer moderna: tener sobrepeso. Y propone dejar de padecerlo. La avanzada contra la gordofobia está comenzando a vislumbrarse como una nueva causa de militancia. Y ya se hace ver. “Gorda! Un zine que no busca aceptación ni agrado”, dispara gordazine.tumblr.com, que se lanza desde Argentina con frases tan contundentes y provocativas como “Podría ponerme a dieta. O te podrías ir a la mierda”. Una sola oración que tantas veces han tenido –tenemos– ganas de decir quienes con un pedazo de torta de chocolate en la mano nos hemos visto cacheteadas con el reto de “así la dieta no va...” mientras todo el cuerpo –todo eso que siempre parece mucho, muchísimo, o más de lo correcto– no alcanza para convertirse en un refugio y escondernos del dedo levantado contra nuestro insensato placer por la comida y que, encima, se nota.
La vergüenza se vuelve orgullo. Las ganas de no respirar con tal de meter panza se desinflan en un irreverente bullido. El soplido trae nuevos vientos. En el facebook de stop gordofobia se muestran panzas, pancitas, panzotas, pero no para vender un sedante del hígado y poder comerse todo en las fiestas. Se muestran para dejar de vender y comprar y algo más queaceptarse –que se parece tanto al dolor de la resignación–, sino para agradarse. Una actitud que, tratándose de correrse del índice de masa corporal que corresponde a cada cual, es tan difícil como desafiante. “En un sistema como el actual, capitalista y heteropatriarcal, el odio al cuerpo funciona no sólo porque como dijo Naomi Woolf la dieta es el sedante político más potente en la historia de las mujeres, sino porque debemos tener claro que una persona feliz no consume”, arenga STOP gordofobia.
Los creadoras de esta ventana con más de 3100 seguidoras/es son Carlos Savoie Pérez, activista Lgbti, y Magdalena Piñeyro, activista social y feminista, que desde las Islas Canarias proponen un refugio para no quedar colgada como adornito de Navidad ante tanta propaganda para llegar espléndida a las fiestas, un “espléndida” que –claro– quiere decir delgada. ¿Contra qué luchan? “La gordofobia es la discriminación hacia las personas gordas que son percibidas así por la sociedad y por sí mismas. Es una de las grandes discriminaciones invisibles. Si alguien tiene una actitud sexista o racista, probablemente sea rechazado en su entorno, o sea señalado como machista o racista. Sin embargo, si alguien hace un chiste sobre gordas probablemente nadie le dé una reprimenda ni señale que está equivocado/a; al contrario, es muy posible que se compartan risas.”
Otra activista desde las redes sociales es Lucía Egañas Rojas, artista e investigadora chilena que vive en Barcelona. Ella define en primera persona y en plural: “La gordofobia existe en distintos espacios de nuestra cultura, inclusive disfrazada de valores naturales como salud y belleza. La mirada gordofóbica la he sentido sobre mi cuerpo, pero también sobre todos los cuerpos de la sociedad. La delgadez es un imperativo. La gordofobia existe en las películas, series, novelas –donde los personajes gordos sólo aparecen como algo cómico, raramente protagonistas– y en las revistas dirigidas a las mujeres, con sus patrones de belleza, vendiendo todo tipo de dietas, evaluando constantemente el cuerpo de las otras. La gordofobia está en las tiendas de ropa, cuyas tallas no contemplan la diversidad de los cuerpos de las personas. Está presente en las clases de educación física, en los consultorios médicos, a través de un discurso que plantea que toda gordura es algo patológico y no saludable”.
De hecho, uno de los límites más osados de este planteo es encarar el pesado mandato de una vida saludable para ostentar kilos de más. Magdalena Piñeyro desafía: “El tema de la salud es de los más trillados a la hora de debatir estas cuestiones. Siempre que sale a la luz el debate sobre la gordofobia, aparece algún alma caritativa que se encarga de recordarnos que estar en forma es una cuestión de salud, como si esos consejos para los gordos se dieran desde una buena voluntad de la ciudadanía para protegernos. Es curioso, porque muy pocas personas podrían dar fe de llevar una vida completamente sana; sin embargo, sólo a las gordas se nos tacha de insanas. ¿Y emborracharse todos los fines de semana? ¿Y el tabaco? ¿Y las horas sentadas delante de computadoras o la televisión? ¿Y el consumo de azúcar, café, refrescos? ¿Esto es monopolio de los gordos también? La crítica a la gordura no es por salud sino por norma, y no es una crítica constructiva sino discriminatoria y segregadora. Lo que nos está enfermando, precisamente, es la obsesión por nuestra figura, por cumplir con el prototipo, con esa norma estética ampliamente aceptada, pero nadie parece preocuparse por nuestra salud mental”.
La estrecha línea entre salud y enfermedad es uno de los caminos más difíciles de transitar en la defensa de un cuerpo tan redondo como las mujeres de Botero o las chicas del Renacimiento (pero que no se quede pintado). Sin duda, lo más efectivo de este movimiento es sacar del padecimiento a las personas peleadas con su imagen y que sienten que la sociedad les impone ponerse un bozal para no comer, como si tuvieran rabia. Aunque, tal vez, rabia deberían tener, pero contra esos mandatos y no contra su propia percepción de armonía y belleza.
En este sentido, en Argentina, el experimento televisivo de Cuestión de peso–convertido en su sexta temporada cada vez más en un show y menos en un programa solidario– en las tardes de Canal 13 demostró cómo en nombre de la salud se reta, infantiliza y condena a las personas con sobrepeso. El Observatorio de la Discriminación en Radio y TV citó a Martín Bezruk, abogado de Endemol, el 12 de marzo pasado, para reiterarle críticas –que ya se habían explicitado en otro informe del 2011– pero que no fueron remediadas por el programa. Un ejemplo fue la furia de la conductora Claribel Medina, en el segmento “Desaforados por la comida”, de la emisión del 11 de junio, cuando se indignó: “La bondiola hizo desastres en la cara de Eliana, Luciana y Charly: se convierten como en dos nenas chiquitas. Frente a la hamburguesa, pegan unos saltos tremendos. Los chicos se desesperaron frente a la comida, no pueden parar: gritos, saltos euforia, una cosa de locos”. A esa otra locura –la de estigmatizar a gordas/os– ya la llaman gordofobia.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Nos discriminamos los unos a los otros


Hoy sentí un gran pesar, realmente no entiendo hasta qué punto nos alejamos, nos despreciamos, nos insultamos, si somos todos iguales…

Les contare un anhelo personal, mi sueño es ser modelo, súper loco. No lo hago para ser vista si no más una meta personal, siempre fui tan pegada a los libros, la patito feo de mis amigas, la callada, que siempre ha estado dentro de mi corazón y ha tenido el anhelo de posar y luego verme hermosa en una foto no tomada por mi si no tomada por un tercero, en este afán encontré una mujer que es de las que buscan modelos, no muy seria pero para empezar estaba bueno, yo muy ingenua mandé un par de fotos nada comprometedoras y sorpresa
¡me respondió! Pero no me respondió para decirme nada bueno si no para decirme “Eres muy flacucha tú no eres XL, mentirosa¡PERDÓN! Alguien estaba desafiando mi closet. Me sentí  empoderada de la etiqueta de mi ropa y enfadada pues me había costado asumir mis voluptuosidades.  Y le respondí fríamente: “usted me conoce, me ha visto pues entonces no puede decir que soy flaca porque no lo soy

Me fui dando cuenta en todos los blog, fotos, fanpages que encontré que las mujeres rellenitas insultan a las delgadas con descalificaciones como “huesudas, esqueletos,  que parecen hombres” etc. y para mí el peor anoréxicas y así mismo las más delgadas nos descalifican con “Vacas, obesas, grasosas”  así podríamos seguir todo un siglo. Yo observo la televisión y los reclamos. Nos cansamos por hacer campañas contra el maltrato del hombre hacia la mujer, el bullying etc.
¡cuando entre nosotras nos destrozamos!
Chicas, abramos los ojos, jamás creceremos como Sociedad si seguimos odiándonos los unos a los otros, si me molesta el abdomen plano de mi compañera o las caderas prominentes de mi amiga, yo también lo he hecho y siento en mi interior que comienza por nosotras. Fotografían  a una chica XL para una tienda y todas comenzamos a dudar de si es o no XL ¿de qué se trata esto, es una mafia?
Pues no creo que debamos acabar más con la credibilidad de cada cuerpo pues cada uno es viviente, siente, explora, se apasiona, ¡comencemos a unir fuerzas como mujeres, como hombres, como niños, como seres humanos que nos dolemos, pues siempre esperamos aceptación de cualquier individuo cuando el único individuo del que debemos recibir reconocimiento somos nosotros mismos.
No le bajemos el perfil a esto estamos haciendo un esfuerzo enorme para cambiar esto pero aceptemos nuestro error, yo acepto el mío: yo no tengo la culpa de que tu mujer seas delgada, no tengo culpa de que tu mujer seas voluptuosa entonces porque me dices: gordita, flacuchenta, huesuda, etc. Comencemos a respetarnos nosotras mujeres como hermanas, como amigas, como compañeras.  No seamos crueles con nosotras mismas, basta de tanto odio al cuerpo,  aceptémoslo y ¡celebremos el cuerpo hermoso que tenemos que es el todas!


Lilian R.