viernes, 18 de enero de 2013

"La Bodoquito" confesó que ha sufrido discriminación por tener kilos de más

Fuente: http://www.lapagina.com.sv

Dolores Salomón, mejor conocida como "La Bodoquito", confesó que ha sufrido discriminación por su sobrepeso y hasta la han hecho llorar por la misma razón.
Última actualización: 16 DE ENERO DE 2013 03:24 | por Redacción DIARIO LA PÁGINA
 
En una entrevista realizada por el portal de Tv y Novelas, "La Bodoquito" habló lo que ha vivido debido a su sobre peso. En está ocasión reveló que ya ha sufrido discriminación por esta razón. 
La comediante dijo al medio mexicano que uno de sus propósitos de año nuevo es bajar de peso, más que todo por su salud y habló lo que le ha tocado vivir por ser una mujer "gordita". 
 
"En algunos lugares son muy elitistas y te discriminan, a veces te ponen pretextos absurdos para permitirte pasar. He sufrido mucha discriminación y hasta me han hecho llorar. De repente te hablan con palabras ofensivas o despectivas y, a veces, la gordura no es culpa tuya", reveló la actriz al portal informativo. 
 
Además, con respecto a la discriminación que ha vivido,  expresó que "en ocasiones, la gente que es demasiado delgada, cuando estás en una fiesta te mira con desagrado, o si tú estas comiendo algo, te voltea a ver feo y no disimula. Cuando voy a un evento no puedo sentarme en los bancos, necesito una silla especial, igual cuando estoy en el teatro o el cine, porque mis caderas son muy anchas".
 
Por otra parte, Dolores, compartió la rutina de ejercicios que esta llevando, en especial para todas aquellas personas que sufren de sobrepeso y confesó que uno de sus propósitos de nuevo año es bajar de peso.

Actualmente "La Bodoquito" pesa 110 kilos y andaba en los 150 hace 10 años asegura. 
 
 
 
 

Unas princesas Disney con sobrepeso causan furor en Internet

Fuente: http://entretenimiento.terra.es

Aly Bellissimo se convirtió en una celebridad de internet cuando sus dibujos de algunas princesas Disney, como esta 'Ariel', de 'La Sirenita', comenzaron a circular por las redes sociales. Lo curioso es que no son los dibujos convencionales, sino de las princesas con unos cuantos kilos de más.  Foto: Aly Bellissimo'Aurora', de 'La Bella Durmiente', es otra de las princesas obesas de Ally Bellissimo, quien asegura que disfruta al dibujar figuras con sobrepeso porque le resultan más fáciles de trazar. Foto: Aly Bellissimo
Algunos han interpretado su versión de 'Bella' de 'La Bella y la Bestia', como una especie de discurso político, Ally ha aclarado que \"honestamente, no soy tan lista para hacer algo como eso, las hice sólo por diversión\". Foto: Aly BellissimoSus dibujos de 'Blancanieves' y otras princesas llegaron primero a Facebook y un amigo de la autora empezó a compartirlas. Foto: Aly Bellissimo
Sus imágenes comenzaron a circular y se han convertido en un fenómeno en la Red. Foto: Aly Bellissimo\"¡Era una locura! Extraño ser un poco famosa\", cuenta Aly sobre la experiencia. Esta es la figura de 'Jasmine', la princesa de 'Aladdin', que también es parte de esta serie de imágenes. Foto: Aly Bellissimo

Para evitar una población con sobrepeso, niegan trabajo a personas obesas

Fuente: http://www.aimdigital.com.ar

Las autoridades de Japón decidieron hacer algo para evitar la obesidad, enfermedad que se volvió un problema mundial incluso en países adonde millones de personas sufren de hambre. Pretenden prevenir el aumento de personas con esta enfermedad con la implementación de una ley.

Para evitar una población con sobrepeso, niegan trabajo a personas obesas.
Desde 2008, existe una norma que obliga a las empresas a medir la cintura de los empleados mayores de 40 años. La medida no puede superar los 85 cm para los hombres y 89,9 cm para las mujeres. Las compañías deben reportar a aquellos que no cumplan con lo establecido.
Ahora, las personas con sobrepeso tienen hasta tres meses para bajar los kilos de más y si no lo logran, el Estado puede ordenar que asistan a sesiones de terapia obligatorias. Es por eso que las clínicas de adelgazamiento se han vuelto muy populares y también costosas.
El temor de las autoridades se basa en que las nuevas generaciones han incorporado a la saludable dieta japonesa cada vez más alimentos occidentales llenos de grasas.

Hay hombres que relacionan a las 'gorditas' con crímenes

Fuente: http://semana.com


Hay hombres que relacionan a las 'gorditas' con crímenes

Hay hombres que relacionan a las 'gorditas' con crímenes . Los hombres aseguraron que era una reincidente y que sabía el crimen que había cometido.
ESTUDIO: Investigadores encontraron que los jurados tienden a declarar culpables a las acusadas cuando tienen unos kilos de más.
Hay hombres que relacionan a las 'gorditas' con crímenes . Los hombres aseguraron que era una reincidente y que sabía el crimen que había cometido.
Los hombres aseguraron que era una reincidente y que sabía el crimen que había cometido.
Los psicólogos de la universidad de Yale incluyeron en el estudio a 471 participantes, entre hombres y mujeres, con diferentes tipos de cuerpo.

A todos se les pidió que hipotéticamente juzgaran un caso de fraude de cheque y para ello les entregaron las imágenes de cuatro sospechosos:  un muchacho gordo, un joven delgado, una mujer con sobrepeso y otra dama muy delgada.

Luego se les solicitó que calificaran la culpabilidad de los acusados en una escala de cinco puntos. Al momento de emitir su veredicto las mujeres no mostraron un sesgo hacia uno de  los cuatro individuos. 

Los hombres, en cambio, dieron un veredicto negativo cada vez que les mostraron la foto de la mujer con sobrepeso e incluso aseguraron que era una reincidente y que era consciente del crimen que había cometido.

A qué se debe esto. Uno de los investigadores, Natasha Schvey, explicó que las mujeres gordas tienen más posibilidades de ser percibidos como procedentes de niveles socio económicos más bajos que los hombres gordos y tenían probabilidades de ser culpable.

Discriminación: no la dejaron entrar al boliche por “gordita”

Fuente: http://www.eltribuno.info

María Macarena Mirabet denunció que no la dejaron ingresar al local bailable por esa razón,, el propietario aseguró que la decisión se debió a que estaba “en ojotas”


MARIA MACARENA MIRABET, LA SANTAFESINA QUE FUE DISCRIMINADA EN UN BOLICHE.

MARIA MACARENA MIRABET, LA SANTAFESINA QUE FUE DISCRIMINADA EN UN BOLICHE.

Una santafesina denunció ante el Inadi que en un boliche de Venado Tuerto no la dejaron entrar por su apariencia, por “gordita”. Sin embargo, el dueño de la disco El Templo afirmó que se le aplicó el derecho de admisión porque la joven estaba en ojotas.

María Macarena Mirabet, de 34 años, aclaró que también le prohibieron la entrada a su novio aunque estaba de jean y zapatillas. “No sólo me pasó a mí, sino a otras personas, entre las que estaba mi novio también”, aseguró Mirabet.
Y remarcó que está “indignada” y por eso decidió denunciarlo en su perfil de Facebook.

“no veía salir a chicas gorditas o a un chico morochito y ya me parecía raro. No salía ninguna flaquita”, aseguró la víctima sobre la actitud.
La joven relató que una empleada del boliche “me dijo: correte, la casa se reserva el derecho de admisión”. Luego agregó que el episodio que vivió “fue un shock, me pegué media vuelta, fui a buscar el auto y me largué a llorar”.

Macarena y su novio fueron separados del resto que estaba en la puerta, haciendo una “cola especial”. Pero al sentirse desplazada, le consultó a los patovicas qué pasaba y ellos sólo le reiteraron que se haga a un costado. La muchacha denunció que junto a ella fueron excluidas otras personas por “ser gordos o negritos”.

“En El Templo discriminan y lo ven como algo normal. Nunca me había pasado pero cuando lo publiqué, todos me contaban que a su novio no lo dejaron entrar por morocho, tampoco pudo ingresar un ciego”, comentó Mirabet.

Según el dueño del local, Víctor Hugo Negruchi, “están diciendo cosas fueras de lugar. No hacemos discriminación de clase social, raza, ideología. No pudo entrar porque iba con ojotas, y el novio tampoco porque iba con ella. No se le permitió entrar por su propia seguridad porque con un vaso descartable se puede cortar el pie. No es una playa y cualquier persona racional lo sabe”, justificó.
Luego, el empresario enfatizó que “habrá boliches discriminadores en el país pero no es nuestro caso”.

Tras la denuncia pública, Negruchi señaló que “tenemos chicas trabajando en el boliche que tienen exceso de peso” y acusó a Mirabet de difamar el lugar incentivada por otra persona. “Estás avalada por alguien fuerte. Te vas a atener a las consecuencias por calumnias e injurias. Te vas a tener que hacer cargo, con esta mentira está ofendiendo a un montón de gente”, advirtió.

¿Por qué en la gordura y delgadez también hay clases?

Fuente: http://noticias.terra.es

            
Con el nuevo año se ha puesto en marcha un nuevo código regulador de la publicidad de alimentos y bebidas dirigida a la población infantil. Esta última versión del llamado código PAOS contempla prácticas de marketing viral y, en general, de publicidad en internet dirigida a menores de 15 años.
En la presentación de esa normativa la ministra de Sanidad se refirió al último estudio sobre desarrollo infantil de su departamento, pero obvió dos datos: España es el segundo país de la UE, detrás de Reino Unido, en prevalencia de obesidad infantil y ésta se reparte desigualmente entre comunidades autónomas y clases sociales.
El referido estudio estadístico del Ministerio de Sanidad, llamado ALADINO como acrónimo Alimentación, Actividad física, Desarrollo Infantil y Obesidad, apoya con los datos obtenidos que dentro del 45% de la población de 6 a 12 años que tiene exceso de peso, un 26% lo es por sobrepeso y un 19% por obesidad.
En el desglose de esos datos (acceder pinchando aquí) se observa que hay más gorditos que gorditas y que el porcentaje de niños con exceso de peso (48%) entre familias con menos renta y nivel cultural supera a los que pertenecen a los de sectores más pudientes (40%). Eso se corresponde, lógicamente, con el nivel de vida en lo que se refiere al tipo de alimentación más o menos variada y saludable y al grado de sedentarismo o ejercicio físico. El documento ALADINO muestra, así, la influencia positiva del desayuno diario y de los comedores escolares en el desarrollo físico de los menores.
La encuesta del Ministerio de Sanidad evita interpretar específicamente otras diferencias recogidas respecto a las comunidades autónomas. Eso lleva a explicarlas también en razón del nivel económico y cultural de las familias, pero con unas interrogantes que quedan sin respuesta.
A las diferencias regionales también se añaden las de sexo, de manera que  Andalucía registra el mayor número de niños obesos, pero el de niñas se localiza en Castilla y León, Extremadura y Navarra. En lo que se refiere a menores de 6 a 9 años con sobrepeso, encabezan la lista Extremadura y Galicia en varones y Castilla y León y Baleares en mujeres.
Curiosamente esa última comunidad, Illes Balears, con posición destacada en niveles de renta, registra los más altos porcentajes en obesidad y en sobrepeso en ambos sexos.

viernes, 4 de enero de 2013

¿La presidencia no es para gordos? 'Ridículo', dice Christie

El gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, una de las estrellas en ascenso del Partido Republicano, juzgó como \"ridículo\" el planteo de que no podría ser presidente de Estados Unidos debido a su obesidad.


Sin embargo, Christie no reveló cuáles son sus intenciones para las próximas elecciones presidenciales. \"No sé si tendré ganas de eso en 2016 \", dijo. Foto: Getty Images

Les escriben "chicas gordas" en una factura de comida

Fuente: http://informe21.com

Tres amigas de Estados Unidos aún no salen de su asombro por lo ocurrido al ir a comer a un restaurante de su ciudad, Stockton. Al recibir la factura de su comida, descubrieron que el camarero que les atendía había escrito en el ticket “chicas gordas”. Ofendidas pidieron explicaciones al encargado que les ofreció, entre risas, un 50% en la siguiente factura.
Según informa The Huffingtonpost, Christine Duran, Christina Huerta e Isabel Robles fueron a celebrar una cena de amigas en el Chilly D’s Sports de Stockton, en California, pero la comida terminó de manera muy desagradable.
Al recibir su cuenta, comprobaron ofendidas que el camarero había escrito en su ticket “las chicas gordas”. Las 3 amigas no daban crédito a lo que estaban viendo y pidieron explicaciones al camarero que había servido su mesa, que negó sus acusaciones y les dijo que otro empleado lo había escrito para identificar su mesa.
Las chicas cuentan a la cadena ABC News que, el gerente se disculpó de ellas mientras intentaba contener la risa y les ofreció un descuento del 50% en su siguiente visita al local para compensar la ofensa.

Las personas gordas viven más tiempo que las delgadas

Fuente: http://www.laverdad.com

Al alcanzar la vejez, las personas con sobrepeso tienen más reservas de grasa en el organismo, señalan estudios realizados por científicos norteamericanos. Las personas gorditas tenían un 6 % de posibilidades menos de morir al concluir el estudio

Un centenar de estudios norteamericanos revelan que las personas con un peso normal son más propensas a morir antes que quienes tienen un poco de sobrepeso. Así, las investigaciones recogen que si en la vejez se pierde peso por problemas de salud, las personas gorditas tienen más reservas.
Si con el Año Nuevo has pensado en comenzar una vida sana, aunque parezca imposible olvidarse de las dietas y disfrutar un poco más de la comida puede ser la mejor opción. Un poco de peso extra puede ayudarte a vivir más tiempo.
Una extensa investigación recoge que los hombres y mujeres más regordetes viven más tiempo que los delgados. Al menos, a esa conclusión han llegado unos investigadores que han revisado las conclusiones de un centenar de trabajos.
La explicación es que quienes tienen algo de sobrepeso tienen más reservas de grasas de las que echa mano el organismo cuando con la vejez surgen problemas de salud. También es posible que los problemas derivados del exceso de peso, como la hipertensión o la diabetes, obligue a los gorditos a controlar más su salud.
Algunos estudios sugieren además, la influencia de la genética. Otra idea es que las personas gorditas hacen más ejercicio que las delgadas, que muchas veces pasan hambre para no engordar o fuman para controlar el hambre.
Estos investigadores, tras repasar un centenar de trabajos, afirman que las personas con sobrepeso tenían un 6 % de posibilidades menos de morir al concluir el estudio, según publica el Daily Mail.


 



Barbarella Plus, porque la femineidad no entiende de tallas

Fuente: http://www.noticiascadadia.com

Moda para todas

Barbarella Plus, porque la femineidad no entiende de tallas

El estilo chic, sensual y desenfadado de Barbarella, ahora en tallas de la 44 a la 48
Porque ser femenina también significa lucir curvas, la firma de moda BARBARELLA lanza una nueva línea, BARBARELLA PLUS, con las mismas prendas sexys y desenfadadas de siempre pero en un mayor abanico de tallas, que van de la 44 a la 48.
Barbarella Plus, porque la femineidad no entiende de tallas
BARBARELLA amplía así su oferta apostando por vestir con glamour y elegancia a mujeres con tallas a partir de la 44 y habitualmente tienen problemas para encontrar prendas trendy y femeninas, lo que les provoca, en muchos casos, complejos y problemas de autoestima.
Mimo en el patronaje, cortes especialmente pensados para resaltar de forma seductora las partes más bonitas del cuerpo femenino, tejidos de alta calidad y sobre todo diseños favorecedores son, como siempre y más que nunca, las claves de Barbarella, que pone la moda a disposición de todas las mujeres, tengan la forma que tengan.

Trajes de baño para talles grandes

Fuente: http://www.diaadia.com.ar

Es válido bordar con escallas, nacarinas, maderitas y caracolas una malla de otro verano.

¿Tenés que comprarte traje de baño? A ponerle actitud como a todo y comenzá por  elegir, en lo posible, trajes de baño enterizos con recorte debajo del busto y de corpiño drapeado.
Si es de color oscuro del corpiño para abajo, mejor. Eso sí, en la parte de arriba usá turquesa, colorado o naranja.
También es válido bordar con escallas, nacarinas, maderitas y caracolas una malla de otro verano.
Si tu talle no es tan grande podrías reemplazar ésta, por una tankini que son las que se arman con un culotte y una musculosa. Así, cuando estés recostada en la pile o playa, podrás broncearte la pancita.
Querida! A ponerle la mejor sonrisa, un divino labial y aros argolla. Después de todo, ¡felices vacaciones!
     
     
     
     
     

La hostilidad de la moda

Fuente: http://www.pagina12.com.ar


las12
Viernes, 4 de enero de 2013

La hostilidad de la moda

Siete de cada diez mujeres no encuentra ropa de su talle y sólo el 5 por ciento tiene el cuerpo ideal que propone la moda. No existe una ley de talles a nivel nacional y las locales no se cumplen. La exigencia del 90-60-90 provoca trastornos de alimentación, depresión y aislamiento, pero sobre todo un enorme dolor en las adolescentes que tratan de encajar como sea en las curvas deseadas. Una crónica íntima de cómo se vive en un cuerpo distinto y cómo intentar –entre todas– modificar los moldes en los que queremos entrar.




 Por Luciana Peker
La ropa de los maniquíes podría multiplicarse en mi cuerpo. El vestido a rayas debería marcar la cintura. El short para ponerse cómoda en una tarde de playa. La musculosa para jugar con los brazos libres. Y la blusa a flores con escote que ahora llaman hippie chic. Pero no. La blusa a flores sostiene bien el escote pero después deja la panza tan marcada que nos darían el asiento en el colectivo –y los embarazos por devoción a los postres son más bien ofensivos– y la pollerita de jean estalla en el ombligo como una sartén de pochoclos. Todo lo contrario a la geografía lisa que nos habíamos imaginado. Con cierto dolor –y más esfuerzo por no hacer saltar ningún botón– también la arrastramos del cuerpo hacia la silla de vestuario fusilado. Intentamos mantener en nuestra cabeza la idea de que no sólo crecimos de tamaño corporal sino también de edad y, con la edad, de corporalidad. Pero la ropa caída en la batalla logra pegarnos en la autoestima. Las ganas de seguir probando –esas ganas que apenas unos años atrás sólo se veía interrumpida por el coto del monto de la tarjeta de crédito o del efectivo para llegar a fin de mes– ahora se dilapida en la poca fe de que alguna prenda se deje asentar con dignidad. ¿Pasará, pasará y el último quedará? La musculosa se prueba porque es el último large de los xxx large, casi una obscenidad de los tiempos modernos, un porno de carne que desconoce el mandato de piel y hueso. No es un orgullo. Tampoco debería serlo. Pero estaría bueno –lo escribo y me lo digo– no enojarme con la extensión de mi geografía muscular. No esconderme del mundo. No sentir vergüenza. No imponerme menos deseable. No desearme menos a mí misma.
La verdad es que sucede. Igual que aumentar unos kilos en el embarazo o mientras la lactancia nos deja dar la teta y mirar al techo (o a unas medialunas) o si en la corrida entre ser madre y laburante no tenemos tiempo para ser gimnastas o si entre una manzana y un alfajor volvemos a pecar, pero no como Eva, y rechazamos la manzana.
Por muchas razones el cuerpo se acomoda fuera de los estándares de las vidrieras. A veces las vidrieras son las que se tendrían que acomodar. A veces nosotras también. No es una apología del sobrepeso. Pero sí un intento de aminorar que al peso se le sume el dolor de apagarse sin ningún color, de vestirse sin ninguna flor, de caminar sólo con lo que hay y sin ninguna elección.
Al fin y al cabo, la musculosa violeta queda. Los brazos se ven potentes a la vista y la panza chata como un viejo idilio de juventud. Pero, al menos, se puede llevar sin renunciar al color. El color, ese aliado de la vida, para contrastar la palidez del rostro y de las penas. Ese escudo artificial pero tan simbólico para marcar de qué lado del arco iris queremos estar. El escudo lo necesitaríamos para el efecto prueba de shorcito. No hay más talles. Y los agujeros no pasan las rodillas. ¿Quiénes somos? ¿Quiénes fuimos? ¿Quiénes son las otras? ¿Quiénes deberíamos ser para que nos entre esa tela que, a duras penas, funcionaría como medias? No llegamos ni a lamentarnos por las estrías que tenemos desde los once años cuando nos desarrollamos precozmente y fuimos al doctor como si tuviéramos fiebre y nos explicó que esas rayitas no eran líneas de un termómetro corporal que se iban a ir, sino que se quedarían con nosotras –y en nuestros muslos– para siempre. Ni siquiera nos preocupa –eso es lo bueno de perder la delgadez, se acomoda el orden de prioridades– la celulitis. Tal vez porque no la llegamos a ver. Tal vez porque todo el esfuerzo que hacemos en cinta, caminatas, electrodos, vendas frías, todo eso que hacemos y que sólo nosotras sabemos (mientras los demás se imaginan que nos importan un rabanito los centímetros de más) no nos quitan centímetros, pero sí tiempo, esfuerzo, plata, convicción y, tal vez, sólo tal vez, al menos nos dejen –casi como una limosna por buenas intenciones– un poco de turgencia.
Pero la firmeza está en un cuerpo demasiado extenso para disfrutar de un shorcito en vacaciones. Así que el shorcito y las ilusiones de las olas y el viento (al menos con un shorcito nuevo) sin el antiguo pareo tapa-todo y sin quedar al descubierto quedan en el banquito que acumula la ropa que no va y la bancarrota corpo-emocional.
–¿Cómo va? –pregunta la vendedora.
–Bien. ¿O querés que te cuente? –pienso en contestarle. Pero me da piedad que está hace horas entregando ropa en un shopping center y que entre ella y yo no hay nada personal. Por eso, sólo esbozo que no me van muy bien los talles y si quiere que le vaya pasando la ropa (toda la ropa) que no va. Que no me va. Le entrego las prendas por un resquicio de aire de la puerta y siento su mirada de queja.
–¿El vestido te lo vas a probar?
–Bueno, me lo pruebo –me animo con mi última apuesta al azar o a la valentía.
Pero la magia se termina cuando las rayas rompen con la regla física que decía que las paralelas no se tocan y empiezan a desmoldar la geometría con mis propias curvas. Me arrepiento de haber probado la última ficha y huyo. Antes los probadores eran un lugar de ilusiones. Ahora se convirtieron en una guerra conmigo misma.
Si la ropa es una misión difícil..., ¿qué decir de las mallas? Hay algo que, sin embargo, les reconozco. Todo queda expuesto. No hay dobles discursos. Somos así. Es lo que hay. Y al que no le gusta, se jode. Me envalentono como si fueran cantitos de cancha para salir a la pileta con un dos piezas y toda la dignidad a la vista.
–¿Vos sos del estilo de las brasileñas, no? –me dice con una sonrisa cómplice mi psicólogo.
Yo me río de la complicidad. Nunca, ni un paso atrás. No renunciaría a chapotear con mis hijos, a revolcarme en el mar, a sentir la textura dulce del río porque de los cuentos de sirena conservo las curvas pero le agregué varias más. Me río. Pero después le digo:
–Sí, pero sufro.
Es más sencillo tener ideas políticas y diferenciarse del oponente que tener ideas sobre el propio cuerpo y llevarlas sin dudas. Una misma es la ideología en juego. Tal vez por eso ya no sea el talón sino la cintura, la panza, la cadera de Aquiles de la independencia femenina. Y por algo se apunte tan fuertemente –y con una hegemonía cultural casi sin matices– hacia un modelo de mujer única. El cuerpo, en definitiva, es el eslabón vulnerable de las mujeres modernas. Modernas pero con el mandato de ser tan frágiles como su cintura.
El calor impone tener que mostrarse y el mercado esconde no tener con qué taparse. El verano llega, la malla, las remeras, los shorts, las musculosas y las polleras dejan mucho más en evidencia la falta de posibilidades para las mujeres reales (el 95 por ciento no entra en los moldes de la estética dominante según la ONG AnyBody Argentina) que no encajan en un maniquí o no son tapa de revistas sino mujeres reales que quieren ir a la playa o a la pileta y no zambullirse en un mar de vergüenzas.

95% fuera del molde

“Hay un mundo de sensaciones que, como remolino, me conducen casi a la locura cuando llega el verano y tengo que mostrar mi cuerpo. Niego, me frustro, insisto en que no me importa. Pero, fundamentalmente, no me veo. No me veo tal cual soy para poder mejorarme con conciencia. No utilizo mis recursos y me veo reflejada en imposibles que me devuelven esclavitud a la fantasía de turno”, dice Gabriela Notti, fundadora de Belleza viva, un centro con el concepto de una sana belleza. Y acentúa: “La propuesta es ver quién soy, capitalizarme, aprender a querer lo que va a ser el puntapié para mi carrera por ser cada vez más linda, más segura y, sobre todo, única y para romper los moldes que no son míos y comenzar a crear mi escultura”.
Sharon Haywood es la fundadora y directora de la ONG AnyBody Argentina (que forma parte del movimiento global EndangeredBodies.org) y coeditora de AdiosBarbie.com. Ella cuenta sobre sus iniciativas tanto de felicitar a las marcas que tienen talles amplios con una etiqueta en sus locales como la de sacar a las mujeres de un modelo único justo cuando en las revistas y la televisión aparecen cuerpos clonados por la cirugía y las dietas. “Queremos mostrar, mediante la utilización de nuestra instalación, el Modelómetro, que el talle único no es el único talle: las mujeres argentinas vienen en moldes diversos. Con el Modelómetro comparamos las medidas de una modelo típica (que sólo el 5 por ciento de las mujeres tiene) con los cuerpos reales de las mujeres en Argentina. En muchos casos, el efecto es impactante. Rompemos el molde del estereotipo de 90-60-90 y así independizamos nuestros cuerpos.”

No hay vacaciones para la Ley de Talles

La propuesta existe. Pero no termina de aprobarse. La Ley de Talles rige en algunas localidades (donde tampoco se cumple) pero no está aprobada a nivel nacional. Y justo cuando el Congreso Nacional duerme la siesta y muchos diputados o senadores no tienen problema en mostrar sus panzas en la playa, las mujeres, en cambio, son observadas con lupa por tener demasiada cola, no tener pechos, tener celulitis o no tener cintura. En definitiva, si la intimidad es política, nada más íntimo que probarse una malla y sentir que es preferible cruzar un desierto sin agua que asomarse al mar en una bikini que deja afuera la cola, la panza y las lolas y nos hace añorar las fotos de la época de nuestras abuelas en que –ahora pensamos– esas mallas enteras y tan pudorosas nos quitarían tanta presión de la sobreexposición.
A nivel nacional no hay legislación vigente. En el 2009 una ley nacional logró media sanción en Diputados, aunque perdió estado parlamentario en el Senado. Actualmente, estamos en cero. “Pero, en la provincia de Buenos Aires, que tiene la ley más antigua, aprobada en 2001 y reglamentada en 2005, el 75 por ciento de las marcas no la respeta.
En general, las adolescentes son quienes más discriminadas se sienten en los shoppings. También se promulgó, en 2009, la Ley de Talles de la Ciudad de Buenos Aires, que es muy completa porque incluye todos los talles, del 36 al 50, tanto de mujeres como de varones, y para todas las edades. Desgraciadamente la reglamentación desvirtúa el espíritu de la ley, por lo cual se está pidiendo su inconstitucionalidad. ¿Cuál es la situación en el resto del país? “Santa Fe, Mendoza, Entre Ríos, Santa Cruz y la ciudad de Córdoba ya tienen su propia ley”, describe el monitoreo de Mujeres en Igualdad.
Ni en la Cámara de Senadores ni en la de Diputados es una prioridad la aprobación de la ley de talles. Pero sí es una prioridad para organizaciones como AnyBody y Mujeres en Igualdad. “Es una discriminación que produce trastornos alimentarios y puede llevar a la anorexia y la bulimia; que atenta contra un derecho básico: a vestirse. Existen marcas reconocidas en el país que incumplen con la ley, que han presentado recursos de amparo, pero que en Europa lanzan campañas contra la anorexia y la bulimia, organizan desfiles con modelos de dimensiones grandes y ponen a disposición de su clientela una amplia variedad de talles”, dispara contra la diferencia Monique Altschul, de Mujeres en Igualdad.
Mientras que Haywood remarca: “Desde julio de 2012, AnyBody Argentina está sumando firmas a una carta abierta para mandar al gobierno argentino pidiendo la creación e implementación de una ley de talles nacional, inclusiva y coherente. El objetivo es garantizar que todas las mujeres de cuerpos promedios (o sea entre los talles 38-52) puedan acceder a ropa de moda sin vergüenza, rechazo o discriminación. Un estudio hecho por nuestra ONG muestra que alrededor del 70 por ciento de las mujeres argentinas no puede conseguir la ropa que quiere comprar en su talle. Esta realidad es aún peor para las mujeres adolescentes y jóvenes, una situación que está contribuyendo a una crisis nacional en materia de salud. En la carta abierta pedimos la creación de una legislación que se centra en la implementación de un sistema de talles coherente para que comprar una prenda de ropa sea casi tan fácil como comprar un par de zapatos y para que los talles sean los mismos a lo largo y a lo ancho del país”.
Altschul se pregunta: “¿Por qué los fabricantes de ropa se niegan a acatar la reglamentación, pese a que algunos inspectores labraron en la provincia de Buenos Aires actas de infracción? Las marcas diseñan para un solo target: la ‘mujer ideal’, prefieren fabricar pocos talles, entre el 38 y el 42, para que sus modelos ‘luzcan’. Tampoco se cumple con el etiquetado según la norma IRAM 75.310, que dispone como talles obligatorios desde el 38 al 48, suprimiéndose las definiciones S, M, L y XL, o su equivalente 1, 2 y 3. Muchas empresas alegan problemas económicos para cumplir con la ley. Sus argumentos plantean que les resulta más caro fabricar talles grandes, que se desvirtúan sus diseños, que no hay en el país una moldería para esas proporciones, que es muy difícil unificar los talles por no existir un análisis antropométrico de la mujer argentina. Sin embargo, las marcas que confeccionan talles grandes dicen que los problemas económicos no son reales, que unos pocos centímetros de tela no tienen incidencia significativa”.
La ley de talles propone que todas las mujeres puedan vestirse sin sentirse expulsadas de un modelo corporal que las rechaza. Pero no se trata de glorificar el sobrepeso, sino –todo lo contrario– de no fomentar las dietas extremas que terminan generando el efecto rebote después de las penurias por restricciones extremas. “El mes de enero es una de las peores épocas del año para problemas de autoimagen para toda la gente, pero especialmente para las jóvenes. No sólo existe la presión para lucir en una malla o con muy poca ropa cuando sube la temperatura, además está la tradición de tener que perder peso y/o ‘arreglar’ una parte del cuerpo para el nuevo año. Y si no querés ‘mejorar’ tu cuerpo sos rara. Los estudios muestran claramente que las dietas no funcionan y, en la mayoría de los casos, la gente termina pesando más que antes de intentar adelgazar. Las dietas no sólo traen obesidad, sino también trastornos alimentarios, depresión y ansiedad”, enumera Haywood.
Ella también desmiente que el pedido de una ley de talles vaya en contra de la industria de la moda. No se trata de arruinar el diseño de indumentaria, sino de ampliar sus horizontes: “Lo fashion es para divertirse, expresarse y también para sentir una pertenencia dentro de la sociedad.... no es para sufrir. Entiendo que las marcas no son entidades altruistas, pero sería un gran paso adelante que se dieran cuenta de que hay otras maneras ‘cool’ de vender su ropa que pueden significar muchas mas ganancias y una clientela fiel”.
Silvia Zubiri, directora de la Fundación Avon, también destaca: “Si bien hablamos de modas, el acceso para todas las personas de elegir la indumentaria que más le gusta usar es parte del concepto de inclusión, diversidad y pluralidad, afianzando los derechos humanos y dando valor a las personas como sujetos y no como objetos, teniendo como meta principal la salud física y mental que, muchas veces, se deteriora en busca de un supuesto cuerpo perfecto. La hostilidad de la moda no pasa únicamente por no encontrar la prenda que se busca en el talle de cada uno, sino que supone que las personas deban ir contra la naturaleza de su propio cuerpo, provocando, en muchas oportunidades, desórdenes alimentarios que pueden llevar a enfermedades físicas y mentales”.
Aunque una de las dificultades de hablar del cuerpo es hablar desde el propio cuerpo. Mirarse el ombligo, en este caso, no es un acto de egoísmo, sino un desafío. No se trata sólo de pedirles a los demás que ensanchen las telas, sino de una misma aceptar los cambios o las geografías que trae la vida, bancarse ese defecto (como dice Charly García) o, simplemente, aceptarse con hidalguía. AnyBody Argentina les propone a las mujeres que se independicen de: los kilitos de “más”, las etiquetas corporales, el número de la balanza, tratar de encajar en un ideal imposible, las dietas constantes y el odio corporal.

Obesas mórbidas posan desnudas y sin pudores

Fuente: http://vidayestilo.terra.cl





Lejos de ser las típicas modelos ultra delgadas que abundan en las pasarelas y revistas de moda, estas mujeres decidieron posar sin pudores para el fotógrafo italiano Yossi Loloi, quien hizo una prueba que demuestra lo contrario a los estándares de belleza dictados por la alta costura.
Según informa el Huffington Post, el proyecto denominado FullBeauty posee fotos sexy de mujeres que pesan entre 190 y 270 libras. La intención de Yossi es mostrar que existe "libertad de gustos."
Esta no es la primera vez que Loloi muestra su admiración por las mujeres de tallas grandes. En 2006, el fotógrafo probó con "Super-Sized Big Women", un proyecto que también incluía modelos con las mismas medidas.
"Imagínese lo que estas mujeres representan para mí. Me concentro en la feminidad como una forma de protesta en contra de la discriminación establecida por los medios de comunicación y la sociedad de hoy. Para mí, las mujeres obesas son más que una forma diferente de la belleza ", dijo.